Crema Catalana

Conocida como crema catalana, o crema quemada, o simplemente crema ¿Qué te puedo contar que no sepas si has venido aquí a disfrutar de una buena receta?

Como curiosidad te hablaré como siempre, primero de su Origen.

ORIGEN

La crema catalana está documentada en la literatura catalana y ya aparece en los recetarios medievales catalanes: Llibre de Sent Soví (siglo XIV) y Llibre del Coch (siglo XVI), y se considera uno de los postres más antiguos en Europa dentro de su categoría, a pesar de ser una evolución de las clásicas natillas, que ya existían en la república romana varios siglos antes de Cristo.

Es uno de los postres que aparecen a menudo en el Cajón de Sastre (siglo XVIII) y que más gustan al barcelonés barón de Maldá y parece que Casanova comió en Barcelona. En el siglo XX aparece en la obra de Josep Pla y del poeta Miquel Martí i Pol, entre otros muchos. 

La única variación que ha tenido la receta ha sido en el siglo XX, el hecho que algunas personas utilicen harina de maíz (maicena), y que en el siglo XX hayan aparecido polvos para hacer esta crema más rápidamente en casa.

En el siglo XXI, la aparición de claras y yemas de huevo vendidas por separado en los supermercados, ha provocado que algunas familias vuelvan a pasar de los polvos a la receta tradicional.

Los sopletes caseros antes utilizados solo en grandes restaurantes o en la industria son también cada vez más habituales en los hogares del siglo XXI, donde se utilizan para quemar una capa de azúcar superficial.

LA RECETA

Esta receta es una variante de la crema catalana de el libro: La Comida de la Familia, de Ferrán Adriá y el equipo de El Bullí . (RBA 2011).

Los ingredientes en este gran libro, que en mi opinión como profesional de la cocina es un imprescindible, están clasificados por cantidad de comensales y dependiendo de la receta puede ser para 2, 6, 20 y hasta 75 comensales, eso sí sin repetir y con un escandallo ajustado.

La crema que aquí te ofrezco es cantidad para 2 ó 3 personas, nosotros nos las comimos entre 2 y probaron otras 3 (niños), lo ideal es servirlo en pequeñas fuentes de barro, para cremarlas con el soplete o el quemador que muestro en el vídeo de manera fácil sin estropear loza blanca. En el caso de tener pequeñas fuentes de barro la receta alcanzaría para 4 postres, o acompañamiento de otro postre (peras al vino por ejemplo) para 6 personas en pequeñas porciones en el mismo plato.

Como siempre, te dejo vídeo, el que esta vez están todas las anotaciones sobre ingredientes, porque una imagen… Vale más que mil palabras:

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